Guía de iniciación para lunáticos:

26_parraoneself

La gente rara también se siente sola, pero no se siente más sola en su rareza. Saben que en el mundo también hay mucha otra gente rara. Qué todos somos raros, porqué la gente normal se ha vuelto muy pero que muy rara, y lo raro es realmente no ser raro.
Este fenómeno no tiene nada que ver con la modernidad, es así ya desde siempre. Y María se sentía aislada. Cómo individuo con recursos decidió abordar el problema de manera inteligente. En su soledad necesitaba encontrar gente cuya locura estuvieran a la altura de la suya, y para ello debía de elaborar un plan para encontrar a aquellos graduados en la universidad de los Tornillos Flojos, expertos en hacer escapar el pajarito, sujetos con el título de Chalado, doctores en fenómenos extraños, embajadores del mundo de las maravillas, exploradores de los límites de la normalidad, perdidos de mundos paralelos, expedicionarios de la cara oculta de la luna, caminadores de la cuerda floja de la lógica, disidentes del sistema, náufragos de la música sobre islas experimentales, rompedores de esquemas, jugadores fuera de la pista. Ya fuera que lo fuesen por casualidad, o de manera intencionada. Con todos esos hermanos de pasiones rompería la rutina de las cosas y viviría según sus propios términos y sí hay un lugar del mundo dónde esto fuese posible, sería en Berlín. Berlín es el actual París de los años veinte, la América beat de los 60 y lo más guay del paraguay. Está claro que siempre aparecía el listillo de turno diciendo, “Berlín molaba más antes”, “Hace siete años sí que era la bomba”, “la gentrificación ha terminado con Berlín”. Esta gente son los mismos donetes que dicen en lugares remotos del mundo a otros backpackers que todo está “lleno de turistas”, que esto no es “la experiencia original”, sin ocurrírseles que quizás la experiencia original querría decir (según dónde) estar en las montañas viendo pasar vacas. Solamente.

Había decidido que el primer paso para encontrar alguien así era lógicamente coincidir en el mismo sitio, es decir encontrándose en el sitio oportuno, en el momento adecuado. Así que sentada en la mesa del comedor cogió un bloc de papel y se puso a brainstormear  lugares raros usuales en los que conocer a lunáticos: conciertos de música experimental, fiestas clandestinas, cafés literarios, lavanderías (quién no tiene una lavadora en casa, por favor), antros de Jazz, tiendas esotéricas, peluquerías caninas, tiendas de LPs, mercadillos de segunda mano. Y sí, supongamos que no se le ocurrió buscar grupos de chalados en Facebook, o googlear cosas cómo “sesión de yoga en el metro”/ “Bieryoga”/ Berlín Open Mic/ o lo que sea.

Cómo no tenía perro,  no era tan guay cómo para enterarse de fiestas clandestinas, tenía lavadora en casa y nunca había sido realmente supersticiosa decidió empezar probando en los cafés literarios. Era particularmente buena idea ya que en un café se podía esperar disimuladamente sin llamar demasiado la atención hasta que llegaran los candidatos ideales a compañeros de rarezas. Incluso se podía tomar algo mientras esperaba y cómo era un café literario se había traído un libro para no desentonar.
El problema es que ella era el tipo de freak que le gustaba ir a leer a cafés, pero que casi siempre le molestaba la música, por muy flojita y muy lunge que fuese. Por eso siempre llevaba tapones para las orejas y se los puso casi sin pensar.
A menudo la realidad misma era demasiado ruidosa e invasiva e incluso había de vez en cuándo días enteros en los que se ponía los tapones de las orejas y luego salía a comprar al supermercado, iba correos y hacía los encargos que tuviera que hacer sin tener que oír/oyendo muy flojito cancioncillas de radio de tres al cuarto, gamberros en moto acelerados por la calle, conversas vacías y chismes que atontan. Le ayudaba a estar centrada. Así qué en el café literario con los tapones en los oídos no le fue difícil sin darse cuenta y casi por accidente meterse tanto en la lectura que sólo salió de ella para ver que no había prestado nada de atención a su entorno, y que la misión estaba fracasando. Confusa se puso el chaquetón pesado, se enrolló la bufanda del cuello hasta la nariz, pagó lo más rápido posible y salió del local. Era ya el crepúsculo y el día había sido muy inglés con un cielo ni gris ni azul, sino blanco resol y con pájaros como rayitas negras volando en grupo para luego de repente esparcirse en todas las direcciones, como clavos negros cayendo por los bordes del cielo.
Mañana tendría que poner la siguiente idea a prueba.

joseph parra2.jpg

Fotografía: Joseph Parra.

Anuncios

Un comentario en “Guía de iniciación para lunáticos:

  1. Me encanta tu creación literaria. La forma de hablar de tí misma convirtiéndote en personaje (suposición, claro, pero soy bruja y con ciertas cosas me equivoco poco).

    Yo encontré a un angel en Görlitzerpark un domingo por la mañana. La tan hablada “magia de Berlín” supongo. Pero fue magia verdadera porque yo he estado en ese parque muchas horas de muchos días de varios meses en continua búsqueda de almas brillantes y/o mentes superiores y de todo ese tiempo no me encontré a nadie excepcional, solo gente que pretendía serlo.
    Aquel domingo de Septiembre, sin embargo, tenía un sabor diferente. Mi realidad me tenía desinflada pero aun así le di una última oportunidad a mi suerte y me topé, en aquel pestilente parque, al mejor humano encontrado de toda mi existencia. Un alma brillante con una mente superior.
    Puse mis poderes brujeriles a máxima potencia y, aun no sé cómo, conseguí que se enamorara de mí.
    Hoy por hoy habitamos juntos frente al parque que vio nacer nuestra camaradería y, para más locura en la novela, llevo creciendo a su primogénita en mi barriga.
    He aquí mis historia.

    Soy la oruga que fuma y me encantaría tomarme un café contigo y hablar de novelas y lunáticos.
    Yo creo ser rara y a veces también me siento sola.
    Cómo hacemos para encontrarnos?

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s