LA IMPORTANCIA DE LLAMARSE PETER:

Todo empezó cuando tenía 19 años y conocí a Petter (nombre ligeramente modificado), el noruego. Y más tarde a múltiples versiones internacionales de ese nombre: Petter-Pieter-Peter-Pere-Pedro. Elija país y fenotipo; entonces le asignaremos el nombre (y el hombre) correspondiente. A continuación enamórese. Finalmente, desenamórese y vuelva a empezar. Feliz ciclo amoroso. ¡Hasta la próxima, y…